Entrevista semiestructurada: qué es y cómo aplicarla en una investigación cualitativa
Validado por: Equipo Tesis y Másters.
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Pregunta: ¿Qué es una entrevista semiestructurada y cómo se aplica en una investigación?
Respuesta: La entrevista semiestructurada es una técnica cualitativa en la que el investigador sigue una guía de preguntas abiertas definidas de antemano, pero puede cambiar su orden, reformularlas y agregar repreguntas según lo que responde el entrevistado. Combina la flexibilidad de una conversación con la uniformidad necesaria para comparar testimonios y analizarlos en función de los objetivos del estudio.
Si tu tesis necesita conocer experiencias, opiniones o sentidos que no entran en una casilla de opción múltiple, lo más probable es que termines haciendo entrevistas. Y entre los formatos posibles, la entrevista semiestructurada es la más usada en investigación cualitativa, porque ordena la conversación sin encorsetarla.
El problema es que «semiestructurada» suele leerse como «improvisada», y ahí aparecen los errores: guías armadas a último momento, preguntas que inducen la respuesta o entrevistas que no se pueden comparar entre sí. En este artículo vas a ver qué la define, cómo diseñar la guía, cómo conducirla y qué hacer con el material una vez grabado.
Qué es una entrevista semiestructurada
Una entrevista semiestructurada es una conversación con propósito de investigación, guiada por un conjunto de preguntas abiertas preparadas de antemano, que el entrevistador puede reordenar, reformular y ampliar con repreguntas según el curso del diálogo.
Díaz-Bravo y colaboradores (2013), en un artículo publicado en Investigación en Educación Médica, definen la entrevista como «una conversación que se propone un fin determinado distinto al simple hecho de conversar». Dentro de esa categoría, la semiestructurada ofrece, según los autores, un grado de flexibilidad aceptable y mantiene a la vez la uniformidad suficiente para interpretar los datos en función de los objetivos del estudio.
DeJonckheere y Vaughn (2019) la describen como un diálogo guiado por un protocolo flexible y complementado con preguntas de seguimiento, sondeos y comentarios. Esa combinación permite explorar pensamientos, sentimientos y creencias sobre un tema, incluso cuando es personal o sensible. Si querés repasar el concepto general antes de avanzar, tenés una explicación de qué es una entrevista como técnica de investigación.
Diferencias con la entrevista estructurada y la no estructurada
La diferencia está en cuánto se fija antes de sentarse con el entrevistado. Esta tabla resume las tres modalidades:
| Tipo | Preguntas | Flexibilidad | Uso típico |
|---|---|---|---|
| Estructurada | Fijas, mismo orden y redacción para todos | Baja | Relevamientos con datos comparables o cuantificables |
| Semiestructurada | Guía de preguntas abiertas más repreguntas | Media | Tesis cualitativas que comparan experiencias entre participantes |
| No estructurada | Temas generales, sin guía cerrada | Alta | Etapas exploratorias, historias de vida |
La estructurada se parece mucho a un cuestionario administrado en voz alta. La semiestructurada, en cambio, conserva un núcleo común y deja lugar a lo imprevisto. Por eso encaja bien cuando ya sabés qué dimensiones querés explorar, pero no cómo las va a vivir cada persona. Para ver cómo se ubica frente a otras modalidades cualitativas, podés leer sobre la entrevista cualitativa y sus variantes.
Cómo diseñar la guía de entrevista
La guía es el instrumento que vas a presentar en el marco metodológico y lo que le da rigor a la técnica. Se construye a partir de los objetivos, no de la curiosidad.
1. Partí de los objetivos específicos
Tomá cada objetivo específico y traducilo en dos o tres ejes temáticos. Si un objetivo es «describir las estrategias de estudio de ingresantes que trabajan», los ejes podrían ser organización del tiempo, recursos que usan y dificultades percibidas. Cada eje va a agrupar preguntas.
2. Redactá pocas preguntas centrales y abiertas
DeJonckheere y Vaughn recomiendan entre 5 y 10 preguntas centrales, abiertas, neutrales y sin jerga. Una pregunta abierta invita a relatar («¿Cómo organizás una semana típica de cursada?»); una cerrada se agota en un sí o un no («¿Tenés un horario fijo?»). Evitá las preguntas que sugieren la respuesta, como «¿No te parece que la facultad debería ofrecer más tutorías?».
3. Prepará repreguntas y sondeos
Los sondeos sirven para profundizar sin cambiar de tema: pedir un ejemplo, retomar las palabras del entrevistado, esperar en silencio unos segundos o decir «contame un poco más». Anotá algunos en la guía, pero sabiendo que muchos van a surgir en el momento.
4. Ordená la guía de lo general a lo específico
Empezá con una pregunta amplia y fácil de responder, que ponga al entrevistado en situación. Las preguntas más delicadas van en el medio, cuando ya hay confianza. Al final, dejá un espacio para que agregue lo que considere importante.
5. Probala antes de salir al campo
Una entrevista piloto con alguien parecido a tus participantes muestra qué preguntas se entienden mal, cuáles se repiten y cuánto dura realmente la conversación. Ajustá la guía y dejá constancia del cambio en la tesis.
Cómo elegir a quién entrevistar
En investigación cualitativa no se busca representatividad estadística sino riqueza de información. Se usa un muestreo intencional: personas que tienen experiencia directa con el fenómeno y están dispuestas a hablar de ella. Cuando la población es difícil de contactar, una opción frecuente es el muestreo por bola de nieve, en el que cada participante sugiere a otros.
¿Cuántas entrevistas hacen falta? No hay un número fijo. El criterio habitual es la saturación: seguir entrevistando hasta que las nuevas conversaciones dejan de aportar temas nuevos. En la práctica, conviene analizar a medida que recolectás, para detectar ese punto a tiempo.
Cómo conducir la entrevista
La calidad de los datos depende tanto de la guía como del vínculo que se arma en la conversación. Algunas pautas concretas:
- Apertura: presentá el propósito del estudio, explicá cómo vas a usar la información y pedí autorización para grabar. Lo ideal es contar con un consentimiento informado firmado, según los requisitos de tu facultad o de su comité de ética.
- Desarrollo: escuchá más de lo que hablás. Una actitud receptiva, sin gestos de aprobación ni de rechazo, reduce el riesgo de que el entrevistado diga lo que cree que querés oír.
- Seguimiento de la guía: no hace falta respetar el orden. Si la persona responde anticipadamente una pregunta posterior, marcala como cubierta y seguí.
- Cierre: sintetizá lo conversado, preguntá si quiere agregar algo y agradecé el tiempo.
Grabar el audio te libera de tomar notas extensas y te permite concentrarte en escuchar. Aun así, conviene registrar después de cada encuentro algunas observaciones de contexto: tono, interrupciones, temas que surgieron fuera de la grabación.
Qué hacer con las entrevistas: transcripción y análisis
La transcripción textual es la base del análisis. Incluí marcas de pausas, risas o dudas si son relevantes para tu pregunta de investigación, y reemplazá nombres propios por códigos para proteger la identidad de los participantes.
Luego viene la codificación: leer el material, asignar etiquetas a los fragmentos significativos y agruparlas en categorías. Los ejes de la guía pueden funcionar como categorías iniciales, pero dejá espacio para las que emergen de los datos. El proceso completo está desarrollado en la guía de análisis de datos cualitativos, y si todavía estás definiendo la estructura del trabajo, te puede servir un modelo de tesis cualitativa.
Errores frecuentes en tesis que usan esta técnica
- Una guía sin relación con los objetivos. Si una pregunta no responde a ningún objetivo, sobra.
- Demasiadas preguntas. Una guía de treinta ítems convierte la entrevista en un interrogatorio y no deja tiempo para profundizar.
- No justificar la técnica. El marco metodológico tiene que explicar por qué elegiste entrevistas semiestructuradas y no una encuesta o un grupo focal.
- Citar sin contexto. Un fragmento de entrevista aislado no prueba nada; tiene que estar integrado a una categoría de análisis.
Si comparás técnicas, recordá que la entrevista individual permite profundizar en trayectorias personales, mientras que el focus group sirve para observar cómo se construyen opiniones en interacción. Para una visión de conjunto, repasá las técnicas de recolección de datos más usadas en tesis.
Si estás diseñando la guía o te trabaste en el análisis, en Tesis y Másters te ofrecemos asesoría metodológica para revisar tu instrumento y la coherencia entre objetivos, preguntas y categorías.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una entrevista semiestructurada?
No hay una duración obligatoria. Depende de la cantidad de ejes, del tema y de la disposición del entrevistado. La entrevista piloto es la mejor forma de estimarla; conviene informar al participante un tiempo aproximado antes de empezar.
¿Se puede hacer una entrevista semiestructurada por videollamada?
Sí. Es una modalidad aceptada si el entrevistado cuenta con conexión estable y un espacio privado. Tenés que pedir igualmente autorización para grabar y aclarar en el marco metodológico que las entrevistas fueron virtuales, porque eso puede influir en la interacción.
¿Cómo presento la guía de entrevista en la tesis?
Describila en el marco metodológico, indicando los ejes y su relación con los objetivos, y adjuntá la guía completa en un anexo. Si la modificaste después de la prueba piloto, explicá qué cambió y por qué.
¿La entrevista semiestructurada sirve para una tesis cuantitativa?
No como técnica principal, porque produce datos textuales que no se prestan a la medición. Sí puede usarse en un diseño mixto, por ejemplo para explorar un tema antes de construir un cuestionario o para interpretar resultados estadísticos.
Referencias bibliográficas
- DeJonckheere, M. y Vaughn, L. M. (2019). Semistructured interviewing in primary care research: a balance of relationship and rigour. Family Medicine and Community Health, 7(2), e000057.
- Díaz-Bravo, L., Torruco-García, U., Martínez-Hernández, M. y Varela-Ruiz, M. (2013). La entrevista, recurso flexible y dinámico. Investigación en Educación Médica, 2(7), 162-167.
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